El paciente que cambió la historia de la neurociencia


Louis Victor Leborgne, apodado "Tan Tan", por que esa era la única palabra que podía pronunciar, fue atendido hasta su muerte el 17 de abril de 1861 por el neurólogo Paul Pierre Broca.


Paul Broca

Posiblemente, el caso Leborgne fue el más importante en la historia de la neurología, su muerte coincidió con un creciente debate en los círculos académicos sobre la localización del proceso del lenguaje en el cerebro.
Cuando Broca realizó la autopsia del cerebro de Leborgne, observó una malformación en el lóbulo frontal izquierdo, y concluyó que esa era el área cerebral donde se generaba el habla. Para el mundo científico, este fue un punto de inflexión en la historia de la neurociencia.

Paul Broca estaba lejos de ser el primer científico en proponer que la función del habla se encontraba en los lóbulos frontales, pero fundamentalmente, la evidencia que obtuvo en la autopsia del Leborgne le ayudó a persuadir a la comunidad académica. Durante siglos, la ciencia había creído que las funciones mentales estaban ubicadas en las cavidades huecas del cerebro y que la corteza era poco más que una cáscara de tejidos y vasos sanguíneos.


Poco después de la muerte de Leborgne, el caso fue presentado por Broca en un congreso de la Sociedad de Antropología de París, donde utilizó la ocasión para informar que había descubierto en la parte media del lóbulo frontal del paciente, el centro cortical del habla. Esta región cerebral fue denominada posteriormente "área de Broca".

En cuanto a registros históricos, el caso Leborgne es la cara opuesta al de Phineas Gage, otro episodio legendario de la neurociencia. Gage, a quién una barra de hierro le atravesó el cerebro, si bien su caso fue investigado en su momento, se sabe relativamente poco sobre su real daño cerebral. Esto es debido a que cuando murió, no se realizó autopsia alguna y ni su cerebro fue preservado.


Phineas P. Gage fue un obrero ferroviario estadounidense, quien debido al accidente, sufrió graves daños en parte de sus lóbulos frontales. A partir de allí, Gage tuvo notorios cambios de personalidad, lo que se tomó como prueba de que los lóbulos frontales del cerebro eran los encargados de distintos procesos relacionados con la personalidad, emociones y algunas funciones ejecutivas.

Por el contrario, Broca tuvo la precaución de guardar el cerebro del Leborgne para la posteridad. Hoy en día, el órgano preservado se encuentra en el Museo Dupuytren de París. El cerebro ha sido escaneado varias veces utilizando técnicas modernas, lo que permitió hacer un análisis detallado de la ubicación y naturaleza de la lesión. Ahora se sabe que el daño del lóbulo frontal del cerebro de Leborgne era más extenso y profundo que lo que había reportado Broca.


Louis Victor Leborgne

A pesar de que la ciencia conoce muy bien el caso Leborgne, de su identidad y su historia de vida se sabían muy poco, casi nada.
Afortunadamente, el investigador polaco Cezary Domanski valiéndose de distintos archivos franceses, logró descubrir información biográfica detallada hasta ahora desconocida de Leborgne.
Nacido en 1820 en Moret-sur-Loing, un pintoresco pueblo cercano a París. Era hijo de un maestro de escuela llamado Pierre Leborgne y de Margueritte Savard. Era el cuarto de seis hermanos.
Epiléptico desde su niñez, Leborgne ingresó al hospital Bicetre de la capital francesa cuando un ataque le dejó sin habla a los 30 años. Allí terminará pasando los restantes 21 años de su vida.
Antes de esta incapacidad, Leborgne era 'formier' en París, una especie de artesano que elaboraba moldes de madera para los fabricantes de calzado. Este dato y las referencias familiares corrigen un mito erróneo de la época: que su incapacidad se debía a que era un analfabeto de clase social baja.

Una duda quedará, y es si las numerosas curtiembres que existían en Moret-sur-Loing, el pueblo de su infancia, tuvieron algo que ver con su enfermedad. Ya que hoy sabemos que las toxinas que se utilizaban en este tipo de industrias aumentaban la incidencia de epilepsia y otras enfermedades vinculadas al desarrollo neurológico y físico.


Referencia: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/23323531



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