Habilidades cognitivas: diferentes momentos, diferentes capacidades


Si observamos la edad en la que los deportistas llegan a sus niveles más altos de rendimiento, podríamos ver que no hay un solo momento para diferentes capacidades físicas.


habilidades cognitivas

Por ejemplo, se dice que en el caso de los futbolistas el pico de rendimiento es alrededor de los 27 años, en los corredores de largas distancias a los 25, mientras que para los golfistas ese pico es a los 32 años.
En otras palabras, para diferentes habilidades deportivas se llega a un nivel óptimo a diferentes edades. Lo mismo ocurre con nuestras capacidades cognitivas básicas, tales como los diferentes aspectos de la memoria a corto y largo plazo, el lenguaje o el procesamiento emocional.

Desde hace tiempo se sabe que el lenguaje y otros marcadores de "inteligencia cristalizada" continúan mejorando hasta bien entrada la edad adulta, en cambio, en el caso de la "inteligencia fluida", el pico se produce alrededor de los 20 años de edad, comenzando un deterioro inexorable a partir de ese momento.

La inteligencia cristalizada es el conjunto de conocimientos y capacidades que representan el grado de desarrollo cognitivo logrado a través de la vida del individuo. En cambio, la inteligencia fluida es la aptitud para adecuarse y hacer frente a nuevas coyunturas de manera flexible, sin que lo aprendido anteriormente constituya un recurso de apoyo explícito.

Así como los deportistas tienen sus períodos de máximos rendimientos, un grupo de investigadores del departamento de psicología del "Boston College" intentaron averiguar los momentos de mayor esplendor de algunas de nuestras capacidades mentales. Para ello, se reclutó a un importante número de voluntarios de edades que oscilaban entre los 16 y los 76 años.
Estas personas realizaron, vía web, un conjunto de pruebas. Dichos ejercicios incluían desde tareas de memoria visual hasta juzgar la expresión emocional de una persona sólo a partir de sus ojos.


Los resultados

Tras analizar los resultados, los investigadores descubrieron que nuestro pico para identificar emociones en otras personas es entre los 40 y los 60 años, es decir, hay una larga meseta para la cima de esta capacidad. El pico de nuestra idoneidad para el lenguaje se produce entre los 65 y 70 años. En cambio, el rendimiento máximo de agilidad mental es a los 18 años. La memoria visual alcanza su máximo esplendor alrededor de los 25 años y la memoria de trabajo para los números tiene su punto máximo entre los 30 y 35 años.

Es decir, a cualquier edad, seguramente estamos mejorando algunas habilidades y empeorando otras, y al mismo tiempo, es posible que estemos en el pico de otras. Es notorio de que no existe una edad en la que estemos en el punto máximo de rendimiento de la mayoría de las capacidades. O sea, las complejidades de las aptitudes cognitivas proporcionan un desafiante conjunto de cuestionamientos acerca de la teoría clásica de nuestro desarrollo, maduración y envejecimiento.


Referencia: http://pss.sagepub.com/content/26/4/433



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