El efecto exceso de confianza


Por lo general, los automovilistas estiman que son conductores "por encima de la media".
Los que gustan apostar en la ruleta, llegan al casino con la sensación de que hoy será su noche, que ganarán una gran suma de dinero.
En los días previos a un combate, el boxeador está más que convencido que noqueará a su rival.
Los científicos llaman a esto "efecto exceso de confianza", que no es otra cosa que la cualidad del ser humano de sobreestimar sus conocimientos y capacidades, de creer que sabe más de lo que realmente sabe.




¿Cuánta confianza deberíamos tener en nuestro propio conocimiento?

Cuántas veces hemos escuchado que un determinado proyecto ha sobrepasado con creces el tiempo estipulado previamente para su finalización, y lo que es peor, ha duplicado el presupuesto estimado antes de comenzar.
El "efecto exceso de confianza" sobreestima sistemáticamente nuestros conocimientos y nuestra capacidad de hacer predicciones.

Algo muy interesante es, que cuanto mayor es el nivel de conocimientos que tiene la persona, más posibilidades de caer de este exceso, pongamos un ejemplo: si se le solicitara que calcularan cuánto va a costar el barril de petróleo dentro de 5 años a un profesor de economía y a un empleado de una gasolinera, es probable que dentro de 5 años nos demos cuenta que el empleado de la gasolinera estuvo más cercano en su pronóstico.
La diferencia está en que el profesor nos dará su pronóstico con "suma seguridad y certeza".


Pronosticadores del tiempo vs expertos bursátiles

Investigadores de la Universidad de Nebraska realizaron un sondeo sobre los pronósticos en una conocida cadena de noticias de la televisión norteamericana.
Tomaron todos los datos que en el lapso de 2 años (2007 - 2008) habían vaticinado en dicha cadena televisiva, los meteorólogos y los expertos bursátiles, quienes aconsejaban a posibles inversores presagiando cuales acciones subirían y cuales no.

Analizando los resultados, vieron que los mismos eran bastante sorprendentes, quienes pronosticaban el estado del tiempo tuvieron un nivel de acierto en sus vaticinios de un 83%, mientras que, quienes aconsejaban sobre la bolsa de valores, tuvieron un grado de acierto de tan solo 27%.

A que se debe que los pronosticadores del tiempo hubiesen tenido tal nivel de acierto y los expertos bursátiles no.
Algunas profesiones tienen una "sabiduría de incertidumbre" mayor que otras, los meteorólogos saben de las limitaciones de su profesión, ellos entienden que trabajan sobre algo muy dinámico como lo es el estado del tiempo, esto les hace tener un "exceso de confianza" más bajo.
Algo que al parecer, no ocurre en el mundo de los "profetas" de las altas finanzas.

Los investigadores han indicado que la confianza es inversamente proporcional a la rigurosidad, esto significa que, un menor nivel de confianza tiende a ajustarse con un mayor nivel de rigurosidad.


Las bondades del ‘efecto exceso de confianza’

De hecho, si el hombre no padeciera de este efecto, no habríamos llegado al nivel de conocimiento que poseemos hoy en día, muchos progresos científicos se valieron de errores que habían cometido otros anteriormente; proyectos y cálculos erróneos producidos, en algunos casos, por exceso de confianza, llevaron posteriormente a otros a corregirlos y perfeccionarlos, de esa forma accedimos a grandes avances en muchas áreas.

Ni hablar en la actividad empresarial, sería mucho menor si el 'efecto exceso de confianza' no existiera.
Por ejemplo, un alto porcentaje de los propietarios de restaurantes que abrieron sus puertas durante el año 2006 en la ciudad de New York, admitieron en la encuesta anual de la Nysra (New York State Restaurant Association) que tenían la pretensión de que su establecimiento ganara una estrella Michelin en algún momento, en realidad las estadísticas después demostraron que, pasados 3 años, el 55% de estos locales habían cerrado sus puertas.


Conclusión

Tenga en cuenta que el ser humano, en forma innata, tiende a sobreestimar sus conocimientos. Sea escéptico de los pronósticos, especialmente si provienen de los llamados "expertos".
A veces hay que pensar también en un escenario pesimista, de esta manera, se tendrá la oportunidad de juzgar la situación con algo más de realismo.